Una casa para el recuerdo
El Monumento a los ocho estudiantes de Medicina. es una casa
para los recuerdos. Aquí se alberga un fragmento de la memoria histórica de
nuestro pueblo, con un particular protagonismo para la juventud habanera.
Este conjunto escultórico fue inaugurad en 1890 en homenaje a
los ocho estudiantes de Medicina fusilados en La Habana en 1871. Es un
templete de estilo griego que rodea el sector de la pared en que los ocho
estudiantes fueron fusilados y encierra en gran parte el paredón de
fusilamiento, donde además se conservan las huellas de las balas que causaron
la muerte de los jóvenes. Esta pared resultó conservada por gestiones
realizadas por Fermín Valdés Domínguez y formaba parte de los barracones de
ingenieros, edificio demolido en el año 1901.
Además hay una placa de mármol blanco rodeada de una sencilla corona grabada
en negro que señala la palabra INOCENTES.
También hay una urna que figura contener los restos de las víctimas. Encima
representada por el Dios Saturno se halla la figura del Tiempo. A la izquierda
se encuentra la estatua de la
Justicia.
En la base se puede ver una puerta atravesada por una figura esculpida que
representa la inocencia y que simboliza el pase de las tinieblas a la luz.
En el monumento está presente el escudo de La Habana e igualmente contiene
las inscripciones de los nombres de los ocho estudiantes fusilados y de otras
personas que fueron sus defensores. Es una obra diseñada por el escultor José Vilalta Saavedra, las obras de
construcción del monumento las realizó un arquitecto norteamericano de apellido
Barden.
El Mirón de la Habana.